"¿Por qué no contratan un conserje?" "Hay polvo en la mesa." "No hay papel en el tocador."
Así nos dicen los alumnos de vez en cuando.
¿De dónde vienes? Si eres adulto y vives solo, ¿todavía llega tu mamá todos los días a limpiar y cocinar? ¿Llega el hada de limpieza a encargarse de tus necesidades y dejar tu casa en estado prístino al fin del día?
Si vives con otros, ¿haces tu parte para mantener la casa un lugar placentero donde vivir?
Si eres niño o aún adulto en la casa de tus papás, tienes una obligación de hacer tu parte en el aseo de la casa. Un hombre (o mujer) que viva con otros y no se encarga de sus responsabilidades para con la casa y los padres es una persona peor que floja - es una sanguijuela.
De la misma manera, mientras es cierto que el dojo no se limpia a si mismo, contratar un conserje no es la respuesta. Aikido es una disciplina.
¿Hay polvo en la mesa? ¡Límpiala! ¿No hay papel en el tocador? Busca el papel y cuélgala.
Tal vez crees que porque limpias el tatami después de la clase has hecho algo. No es así. Los alumnos, antes y después de la clase están obligados a buscar lo que necesita hacerse y encargarse de hacerlo.
A veces, los alumnos vienen temprano, 20 ó 30 minutos antes de la clase. ¡Eso está muy bien! Pero, al llegar, ¿qué hacen? Se sientan en una silla y platican. Si pueden llegar temprano, hay que aprovechar el tiempo. El dojo requiere una limpiada diaria.
En vez de quedarse sentados observando un uchideshi (o peor, un sensei) limpiar el tatami antes de la clase, ¿por qué no echarle la mano con hacer la limpieza o ir a buscar otra cosa que hay que hacer?
La enseñanza de Aikido exige un nivel más alto de observación y dedicación. Estamos aquí para aprender. Esto exige que seamos pro-activos. Hay que activamente buscar cosas desarregladas y ajustarlas.
En Japón, los sensei siendo uchideshi de Kurita Sensei, llegaron una hora antes de cada clase a limpiar el dojo. También repararon la tarima cuando era necesario. Y, después de hacer estas cosas, prepararon el agua para el té que se tomaba después de cada clase. Y, como si fuera poco, después de limpiar el tatami después de la clase, servían el té - aún a los kohai.
Pero, la pregunta más importante no es si, ¿no se cansaron de tanta actividad después de un día de trabajo en Tokio? Si no, ¿por qué se esmeraron tanto?
Todo tiene que ver con Bushido.
MANTENIMIENTO DEL DOJO
La responsabilidad de mantener
limpia el dojo recae sobre los alumnos. Esto incluye TODOS LOS ALUMNOS. Después de cada clase deben hacer una limpieza completa del dojo. Esto incluye barrer y trapear el tatami y el suelo, sacudir el polvo de las varias superficies, limpiar las ventanas, mantener limpios los baños, etc.
Si algo se encuentra fuera de su lugar, póngalo en su lugar (los bokken, los jo, una foto chueca, basura en el piso, etc.
Si falte algo (por ejemplo, papel higiénico en el baño) busque más y cuélguelo.
Se espera que los uchideshi lleguen una hora antes de cada clase para limpiar y recibir cualquier instrucción especial.
LA LIMPIEZA EN GENERAL
Es un tema que nos afecta a todos. Algunos nos han preguntado por qué no contratamos una persona que haga la limpieza en el dojo. La razón es muy simple. La limpieza es una parte de la responsabilidad de los alumnos. Es una disciplina. No hay nadie que no debe participar en limpiarlo.
Esto no solo tiene que ver con limpiar el tatami. Aparte es responsabilidad de los alumnos barrer, limpiar ventanas, limpiar el baño y el vestidor. Hay que recoger pelusas del tatami. Hay que barrer afuera enfrente y alrededor del dojo. Hay que pintar de vez en cuando. Básicamente, es preciso estar atento en todo momento a ver qué esté fuera de su lugar y regresarla o rectificarla.
El Baño. No deje sucio el baño. Piensa en los otros y en los sensei. Solo un niño mal criado usa el baño y no hace lo necesario para que esté en buena condición y limpio para la próxima persona. Es cuestión de modales, de buena educación. Es también cuestión de salud.