Este es un concepto que tiene toda cultura civilizada. Kansha es un sentido de agradecimiento por las cosas que otro le hace y por los consejos que recibe.
Vivimos en un mundo que desconoce kansha. Padres ya no enseñan a sus hijos la importancia de agradecer. Es posible que sus padres no les enseñaran o no les exigieron agradecimiento. Adultos esperan recibir sin sentir la necesidad de dar un simple "gracias."
Vivimos en un mundo que glorifica la cultura de "yo." Alguien lo llama la cultura de "yoísmo." Glorificamos los "ganadores", los egoístas.
Pero, el espíritu de kansha es diferente. Kansha es la forma en que puede expresar su agradecimiento a otros por las cosas buenas que le hace. Una vida en que uno vive sólo para sí mismo es una vida mezquina y miserable. Puede ser que tenga todo lo que desea pero, su vida va a carecer de "otros" que realmente le quiere.
Acuérdese de la frase, ¿"Itsumo oseiwa ni natte orimasu"? "Gracias por todas las cosas que me haces (de las cuales no me doy cuenta.) Hubo el caso de un niño en el dojo de Kurita Sensei que, al llegar al dojo, quitó su chamarra y la dejó en el suelo. Sensei le dijo, "Si yo te diera 10,000 yen (como mil pesos), ¿podrías hacer una chamarra como ésa?" El niño respondió, "No." Es obvio. Sus papás le compraron la chamarra por mucho menos de 10,000 yen pero, ni con esa cantidad sería posible que el niño hiciera una igual.
Tenemos que sentir y expresar aprecio por las cosas que recibimos. Debe ser un sentimiento constante en nuestra vida. Hace mucha falta.
Hay los que dirían que no vale la pena siempre estar pensando en todo lo que recibimos. Pero, ¿no sería mejor la vida en general si todos apreciaran unos a otros y todo lo que reciben de otros?
Es en este espíritu que nos acercamos al sensei y a los otros integrantes del Kaikan y del dojo. En verdad, nunca sabe todas las cosas buenas que le hace la gente.